sábado, 15 de noviembre de 2008

preclusión

preclusión.
(
Del lat. praeclusĭo, -ōnis).
1. f. Der. Carácter del proceso, según el cual el juicio se divide en etapas, cada una de las cuales clausura la anterior sin posibilidad de replantear lo ya decidido en ella.

Preclusión es una de mis palabras favoritas, y no sólo porque sea heredada del latín de una forma bastante pura, sino porque sirve para expresar muchas cosas.

Además me va a servir para hacer este post..

Todas las semanas mis amigos de Madrid y yo nos mandamos correos (normalmente el viernes) para establecer que vamos a hacer el sábado.
Esta semana fue un poco excepcional ya que ese tráfico de correos fue el jueves, y en ellos se planteó que irían a cenar a casa de otro, que les invitaba.

Yo ese viernes, tenía una fiesta con los de la oficina, y era una fiesta a la que TENÍA que ir ya que se celebraba, entre otras cosas, mi cumpleaños (vamos, como para escaquearme..)

kit-kat: odio las fiestas de cumpleaños, las propias entiéndase, ya que en las de los de demás me lo paso muy bien. En tu cumpleaños tienes que ser políticamente correcto con todo el mundo, te felicita gente que te resbala por una cosa que me da impresionantemente igual, celebrar que haya nacido un día (prefiero que me demuestres día a día, no un día, y mucha gente lo hace) además me parece una tontería celebrar el día que he nacido, no soy nadie importante para eso, sin contar que eres un poco el centro de atención (lo odio en esos casos) y que a veces la gente le da por hacerte regalos y para mi eso es muy violento.kit-kat

de pequeño nunca llevaba caramelos a clase en mis cumpleaños, pero en la uni, era el único que lo hacía, y los iba repartiendo..sí, como suena,...lógico que era un poco el freak de clase, pero así me quitaba esa espinita clavada..en el curro hay que llevar pasteles/bombones + la fiesta.

Hace dos semanas fue el cumpleaños de una de mis compañeras de curro y amiga, entonces le preparamos una fiesta sorpresa (el cumpleaños con los del curro lo celebramos todos juntos ayer) y me gustó tanto la idea que pretendía hacerlo con mis amigos de Madrid..(de hecho, planeándolo con tiempo,  a alguno le llegué a mentir y decirle que la fecha del tuenti era mentira..)

entonces retomando el asunto por donde iba, (los correos semanales, el jueves correo para cena el viernes y no salir por ahí) respondí al mail diciendo que no podía.

El viernes por la tarde/noche, antes de la cena, estuve llamando a amigos de la cena, indicándoles que tenía un compromiso en el curro, que por favor, vinieran a rescatarme, que tenía muchas ganas de verles (...)
no llamé personalmente a cada uno, pero sí que llamé a varias personas y lo dije en diferentes momentos para que se dieran cuenta que estaba interesado en que viniesen..

conclusión:
que no vinieron, las disputas entre compañeros de curro por las invitaciones (lo celebrábamos 8) para poder invitar a amigos fuera del curro para nada...

de todo esto saco muchas cosas positivas:
  1. 1-soy incapaz de montar una fiesta sorpresa, no tengo poder de convocatoria, para posteriores ocasiones invitaré directamente a mi fiesta de cumpleaños..
  2. 2-Mis amigos no acudirán a una llamada de "por favor, venid a rescatarme" si les cuesta un poco de esfuerzo (estaban en otro pueblo cerca de Madrid) por lo que:
a) me consideran suficientemente autosuficiente como para poder gestionarme las situaciones en las que estoy sin depender de nadie (que es verdad)
b)más vale que no me pase nada en lo que realmente necesito su apoyo de verdad (esto es como el cuento de pedro y el lobo, pero un poco diferente) porque igual debería recurrir a otras personas antes
Por todo lo anteriormente expuesto, se deduce el título del post: preclusión.

La fiesta ya ha pasado (ya he pasado el mal trago de tener que celebrarlo) y la vida sigue. 

No quiero más fiestas de cumpleaños (aunque tengo que celebrarlo aún con mis amigos de Gotham) sorpresa o no..(de hecho si me encuentro con una, me iría de ella,-aviso a navegantes-sobre todo sabiendo que he dicho que no quiero ninguna, ya que amigos míos leen este blog)
no quiero regalos porque no voy a celebrarlo-fin de aviso para navegantes-
y en esto soy taxativo.

-aviso a navegantes 2, que me veo que esto traerá cola-no estoy cabreado porque me salieran mal los planes, no estoy cabreado porque no vinieran a mi llamada...hace tiempo que aprendí a no esperar nada de la gente, a que si no pides las cosas la gente no se da cuenta (y he vuelto a caer en ese error otra vez, pero la próxima no)por eso no estoy molesto.
pero puedo cabrearme  y muy seriamente si me encuentro de repente con una fiesta de compensación.-fin de aviso para navegantes 2-

ha precluido ya este tema.
no hay vuelta atrás, sólo hay hacia adelante.

y después de la publicidad, más

Adenda: por si algún despistado pretende felicitarme con retraso, mi cumpleaños cae en San Crispín, o sea que todavía no ha pasado

6 comentarios:

Sonia dijo...

Siento que te sientas así.

Crispín dijo...

si no me siento mal..

en serio

:-)

son ellos los que se han perdido la fiesta, invitaba yo a copas..eso que me he ahorrado.

si realmente hubiese necesitado su ayuda y no hubiesen venido estaría cabreado, pero para una fiesta..

gracias por comentar

besos

Tarn dijo...

A mi en los cumpleaños lo que más me fastidia es la gente que te felicita pero que a ti n te va ni te viene, gente que a lo mejor como mucho te saluda por la calle pero nada más, y de repente el día de tu cumpleaños te viene como si fuese amigo tuyo de toda la vida...
Besos!

Grace dijo...

a mí tampoco me gustan las fiestas de cumpleaños para mí, en cambio disfruto mucho planeando cosas para los demás, odio ser el centro de atención, y más en una fiesta.
Me ha gustado eso de llevar caramelos a clase, que bonito es recordar esas cosas. Aunque no creo que llevara nunca a la facultad...
siento lo de la fiesta

Crispín dijo...

tarn:

sí, es eso, prefiero un reconocimiento menos especial y diario que no una felicitación concreta.

Además que no se qué hay que celebrar que haya nacido ese día.

besos y gracias por comentar

Crispín dijo...

grace:

es exactamente eso lo que me pasa.
me encanta planear fiestas para los demás, sean o no para su cumple, o pequeños detalles pero no me gusta ser el centro de atención de una fiesta sólo por el mero hecho de haber nacido ese mismo día hace años ya..

ya te digo que de pequeño no lo hice nunca, pero en la facultad quise quitarme esa espinita (como el no haber viajado de peque a aprender inglés fuera y me fui como monitor) :-)

la gente te acepta el caramelo, les parece simpático (o se cuidan bien de llamarte loco a la cara :-P)

besos y gracias por comentar