lunes, 22 de septiembre de 2008

sobre dientes caidos

Hay por lo menos dos tipos de dentistas, los que saben lo que hacen y los que compraron el título en Sudamérica. El mío es de los segundos.
¿Por qué iba a ese dentista? La respuesta es sencilla, iba a ese dentista ya que era el dentista de mis padres ¿cómo llegó a ser el dentista de mis padres? Es relativamente sencillo.
Si no eres buen dentista o acabas de empezar, lo primero que haces son consultas compartidas en pueblos, y cuando consigues reunir el suficiente dinero te cambias a gotham.
Mi dentista es que era un chapuzas, con todas las letras. Si tienes que cambiar el alicatado del baño, y metes a un chapuzas, las losas no encajarán perfectamente y es posible que al cabo de unos años se caigan.

Por eso yo de pequeño tenía pánico a caerme y romperme un diente, ya que los de leche eran sólo de prueba, y luego el resto tenían que durar toda la vida.

Mi dentista era un chapuzas con los dientes, que no tienen recambio, al menos natural.
Dentro de lo que cabe no quedó tan mal la cosa, ya que el menos la ortodoncia me corrigió el 95% del desviamiento dental que llevaba, pero aún con todo, supongo que habrá mejores opciones de conseguir que la ortodoncia aguante que impidiendo que cierre completamente la boca al ponerme una montaña de empaste sobre una muela..(que allí se quedó muchos años, hasta que ahora ha decidido suicidarse y probar fortuna en el sector inmobiliario como sustituto del hormigón armado, ya ves, ni los empastes aguantan) llevándose consigo uno de los picos de la muela.

Pero este post no iba sobre mi dentista, ni sus chapuzas, que darían para escribir bastante más.
(¿Cuál es el animal que tiene más dientes en el mundo? El ratoncito Pérez)


Estos días, tras la noche en blanco, me ha costado mucho recuperar el ritmo de sueño, ya que mis planes han sido bastante completos y encima obligatorios (como el curro) y eso me reducía las horas de sueño, lo cual me estresaba y reducía aún más las horas de sueño, con lo que me estresaba por no dormir y…amos, un círculo vicioso.

Ya por fin el martes rompí el círculo y pude descansar, pero el miércoles me esperaba una sorpresa.

La noche del miércoles soñé que Violín y yo decidíamos abrir un restaurante en un local cutre, que cocinaba él gran parte y yo le ayudaba. La cosa iba bastante bien el primer día, pero el segundo no conseguíamos hervir la pasta (no quiero analizar esa parte) y se me caía un diente..allí con sus raíces puntiagudas y todo (las raices de los dientes de mis sueños siempre son superpuntiagudas) claro, yo intentaba volver a ponérmelo, (como en otros sueños había podido) pero no lo lograba. Resulta que se había caído casi toda la dentadura.

La buscaba, recuperaba casi toda, y esperando tener todas las piezas que se me habían caído las ponía en la palma de mi mano dentro de un kleenex (nota de cruz roja, si os pasa en la vida real, llevarlas dentro de leche)

Así que con ella en la mano, me iba corriendo a buscar ayuda a un dentista, como no encontraba, recurría a mis padres, llevando los dientes en la mano.

Como me estresaba con los dientes en la mano, mi madre me los pedía diciéndome que me fiara de ella, que me los llevaba bien y no me perdía ni uno.

El caso es que no me fiaba de ella, pero de todas maneras, por no dar la nota en esa situación y molestar a mi padre y a mi tío que me acompañaban, se los dí, y mientras andábamos vi que le daba igual mis dientes y que seguramente habría ya perdido un par…y…sonó el despertador.

De este sueño de caerse dientes, que últimamente es bastante recurrente extraigo varias conclusiones:
1. que no me fío de mi madre, que ya lo sabía, y que si le hago aprecio es más por compostura social que por otra cosa.
2. que se sueñes con que se caigan los dientes, dice la sabiduría popular, es presagio de que alguien quién conozco se va a morir. (a mi se me cayeron bastantes, no me culpeis de la inminente masacre). Bromas aparte, puede ser porque el padre de un amigo bloggero con el que he hablado un par de veces, se encuentra basntante mal en el hospital, y como ayer este chico no dio señales de vida, mis sueños han reflejado esa preocupación..
3. que Violín y yo no congeniaríamos como hipotética pareja (culinaria al menos)

y después de la publicidad, más.

Actualización: eran las muelas del juicio, que están suicidas y quieren saltar de mi boca cuanto antes..

2 comentarios:

eldiaquenosvolvimosaver dijo...

pero, has visitado ya mi blog?

Crispín dijo...

no, no me deja verlo :-P